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Problemas y averías de relojes: guía de diagnóstico

Qué le pasa a tu reloj: causas, pruebas que puedes hacer en casa y cuándo llevarlo al relojero.

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Un reloj no avisa. Un día va perfecto y al siguiente se para, se adelanta o le aparece vaho bajo el cristal… y arranca la duda de siempre: ¿esto se arregla, es grave, cuánto me va a costar?

Esta guía es el mapa de esa duda. Aquí reunimos el diagnóstico de los problemas más habituales de un reloj: qué los provoca, qué puedes comprobar tú mismo en casa sin herramientas y en qué momento exacto merece la pena parar y llevarlo a un profesional.

Porque hay una cosa que conviene tener clara desde el principio: la mayoría de los relojes que la gente da por averiados no lo están. Son relojes sin carga, imantados por una funda de tablet o simplemente sin la revisión que les tocaba hace cinco años.

Empieza por el síntoma

Cada problema tiene su artículo, con las causas ordenadas de la más frecuente a la más rara y con las pruebas que puedes hacer en casa:

Las tres preguntas que resuelven casi todo

Antes de buscar culpables, respóndete a esto:

  1. ¿Está cargado? Un automático necesita movimiento o cuerda. Si lo llevas pocas horas o lo dejas días en el cajón, se para. No es una avería.
  2. ¿Ha cambiado de golpe? Los cambios bruscos apuntan casi siempre a magnetismo o a un golpe. Los cambios graduales apuntan a mantenimiento.
  3. ¿Cuándo se revisó por última vez? Seiko, por ejemplo, recomienda una revisión completa cada 2 o 3 años. Si tu reloj lleva una década sin abrirse, tienes la respuesta.

Qué puedes hacer tú y qué no

Sí puedes: darle cuerda, medir su marcha durante una semana, probarlo en distintas posiciones, acercarlo a una brújula para descartar el magnetismo y mantenerlo lejos de imanes.

Mejor no: abrir la caja para «echar un vistazo», tocar el ajuste de marcha a ojo, cambiar la fecha en la franja en la que el mecanismo está engranado, ni forzar una corona que no enrosca. Casi todas las averías caras de un reloj empiezan con buenas intenciones.

Antes de gastar dinero, mira qué lleva dentro tu reloj

El diagnóstico de un reloj depende muchísimo de su calibre: no es lo mismo un movimiento sin cuerda manual que uno con reserva de 70 horas, ni un cuarzo que un mecánico.

Si no sabes qué monta el tuyo, empieza por nuestra guía de calibres y movimientos, donde explicamos qué es un calibre y analizamos los más extendidos, como el 4R35, el 4R36 o el 6R35 de Seiko.

Cuándo llevarlo al relojero

Llévalo sin darle más vueltas si el reloj se paró tras un golpe o tras entrarle agua, si suena algo suelto dentro, si se para siempre a la misma hora o si tras cargarlo a fondo no aguanta ni 24 horas.

Y elige bien a quién se lo dejas: si está en garantía, el servicio técnico oficial de tu marca es la vía segura; si es un reloj vintage o de marca discontinuada, busca un taller con experiencia en mecánica antigua.

En nuestro directorio de relojeros y talleres puedes buscar por provincia y por marca, y ver quién es servicio oficial y quién trabaja restauración y vintage.

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